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Los
primeros instrumentos de
intercambio
La Costa
Rica precolombina tuvo una intensa
actividad comercial en mercados o ferias.
Ese comercio requería el empleo de
dinero. El cacao y el maíz
-especialmente el primero de ellos- se
usaban como dinero, y tal uso
habría de conservarse durante la
época colonial.
En 1719 el
Gobernador Diego de la Haya
escribió al Rey: "La moneda
corriente es el grano de cacao, sin que se
conozca el real de plata".
El
período de Reyes
Católicos
Durante el
primer período colonial, la moneda
que se usaba en América
procedía exclusivamente de los
cuños de España,
especialmente los de Segovia y Sevilla.
Cristóbal Colón, en su
diario, menciona excelentes de oro y
reales de plata, lo que hace suponer que
estas monedas pudieron acompañar a
los descubridores y a los primeros conquistadores.
Monedas
coloniales
En 1536
fueron producidas las primeras monedas de
la América colonial en la ciudad de
México, sede del Virreinato de la
Nueva España. Luego fueron
autorizados los cuños de Santo
Domingo (1542), Lima (1568), y
Potosí (1574), La Plata (1577).
La
rudimentaria maquinaria y la poca
experiencia hicieron que se produjeran
monedas muy irregulares. Estas
dificultades condujeron a cortar las
barras de metal en distintas formas, en
monedas provistas de sellos y emblemas
oficiales, las cuales fueron llamadas
"cortadas" o "macuquinas".
No fue
sino hasta 1733-1734 que se produjeron las
primeras monedas redondas con borde de
cordoncillo. Las primeras fueron llamadas
"pilares" por tener grabadas las columnas
de Hércules, y las segundas fueron
llamadas "bustos", debido a que se
decidió incorporarles la efigie del reinante.
Primeras
monedas acuñadas de Centro de
América
La
importancia que, con sobrada razón,
daban los colonizadores al establecimiento
de un cuño en cada una de las
regiones en que residían, se vio
manifiesta en Centroamérica en 1733
al fundarse el Real Cuño de
Guatemala. Las máquinas que
llegaron habían estado
utilizándose antes en México
para producir moneda macuquina.
No fue
sino hasta 1754 que en Guatemala se pudo
producir la moneda redonda. L
circulación de moneda macuquina no
se prohibió en Guatemala sino hasta
en 1873.
La
primera moneda de Costa Rica
Al iniciar
Costa Rica su vida independiente,
conservó, como las otras
repúblicas, el sistema monetario
español. Pronto se sintió la
necesidad de una moneda nacional, y para
tratar de satisfacerla se fundó una
"Casa de Rescate" en 1824. La
administración de don Juan Mora
Fernández decide confiarle al
ciudadano Mateo Urandurraga y Basagnan el
establecimiento de un cuño
provisional para la producción de
monedas en el Ingenio Los Horcones.
La moneda
de oro de Los Horcones no logró
tener el crédito para su
aceptación, y pronto el Gobierno
Federal ordenó suspender la
acuñación en Costa Rica
hasta que "vengan matrices tales que
igualen la moneda a la de la Capital".
No
obstante la insistencia del Gobierno
Federal, la moneda de oro de Los Horcones
continuó circulando hasta 1833,
cuando en forma definitiva se
ordenó su rescate y se
prohibió su
circulación.
Escudos y
reales del Centro de
América
Comprendiendo
el Gobierno del Estado que los esfuerzos
hechos durante cinco años para
establecer la Casa de la Moneda no
habían dado resultado,
compró el 7 de Febrero de 1826 una
maquinaria para acuñar moneda, la
cual fue importada de Perú y
llegó a Puntarenas el 8 de Octubre
del mismo año.
Al mismo
tiempo, el Gobierno envió a
Guatemala a don Félix Mora para
aprender el oficio de ensayador y a don
José Mora para el de grabador. Don
Félix regresó después
de un tiempo trayendo los troqueles con su
nombre, por lo cual las primeras monedas
tienen la letra F.
El Estado
por fin logró valerse por sí
solo y el 13 de Octubre de 1828
decretó el establecimiento de la
Casa de la Moneda.
La Casa de
la Moneda solo acuñaría oro
y plata por cuenta del Gobierno, a la ley
de 21 quilates para el oro y 10 dineros
(20 granos) para la plata. El escudo de
oro valdría dos pesos y el peso de
plata, llamado también real de a
ocho, valdría ocho reales.
La Casa de
la moneda inició sus operaciones el
2 de Enero de 1829, usando los troqueles
para monedas de oro traídos de
Guatemala por el ensayador don
Félix Mora con fecha 1828. La
acuñación de plata
comenzó el año 1832,
usándose troqueles traídos de Guatemala con fecha
1831.
Así
produjo la administración de don
Juan Mora Fernández la primera
emisión normal de moneda de nuestro
país.
Nace el
Estado de Costa Rica
En
Diciembre de 1839 el gobierno de don
Braulio Carrillo reorganiza la Casa de la
Moneda y, entre otras medidas, decide
incorporar "un árbol que figure al
del café" en la moneda de oro y "al
de tabaco" en la moneda de plata. El 21 de
Abril de 1840 dispuso "... que disueltos
los lazos federativos que unieron este
Estado a los demás de Centro
América y recobrada su
soberanía es ya impropio el uso del
pabellón y armas nacionales", y
acordó que "el escudo de armas del
Estado será una estrella radiante,
colocada en el centro de un círculo
de fondo celeste y con la
inscripción en la circunferencia de
Estado de Costa Rica." Dispuso
también que la moneda llevara el
mismo escudo. Solamente se acuñaron
dos tipos de moneda: la de un escudo en
oro y la de 1/2 real en plata.
Al
descubrirse en 1841 moneda falsificada se
ordenó habilitar toda la plata
extranjera en circulación
sellándola con el escudo del Estado
y sacándole un pequeño
bocado para "compensar el trabajo". Tal
fue el origen de la moneda con hueco u horadada.
El 23 de
Diciembre de 1841 se acordó
también resellar la moneda de oro
acuñada en el Estado o que tuviera
el escudo de armas de Centro
América "sin gravamen alguno" por
lo cual no fueron perforadas.
La moneda
de 1 escudo de 1842 fue retirada de la
circulación por decreto del 27 de
Marzo de 1843.
Contramarcas
de 1845-1849
La
constante circulación de moneda
falsificada condujo a la necesidad de
habilitar o resellar la moneda para
indicar su legitimidad.
Por otra
parte, por la escasez general de moneda
hubo que autorizar la circulación
de monedas acuñadas en otros
países.
En
Noviembre de 1845 se autorizó la
circulación de pesetas españolas
en su equivalente de dos reales cada una.
Este resello es doble: en el anverso,
sobre el escudo español, aparece un
árbol de café con la
inscripción "Habilitada por el G.O." y en el reverso un busto de mujer
con inscripción "Costa Rica 2.r.".
Una nueva
contramarca fue acordada el 15 de Octubre
de 1846, la cual debería ponerse en
ambas caras de las monedas macuquinas,
indicando el número correspondiente
al valor de ellas. En el anverso aparece
el valor al lado del árbol, y por
el otro un resello hecho con el troquel de
la moneda de oro de 1/2 escudo.
Adicionalmente se ordenó
añadir un 4 en la moneda de cuatro
reales y un 8 en la de ocho reales.
Así fueron habilitadas monedas de
Nueva España, México,
Bolivia y Guatemala, entre otros
países.
Por
último el Gobierno se propuso
sustituir con moneda redonda y nacional la
macuquina existente en el país, y
que en su mayor parte se consideraba
falsa. En Julio de 1849 dispuso prohibir
su circulación y ordenó su
rescate. A la vez se mandó resellar
con punzón circular pequeño
con un león pasante en el centro, y
con inscripción "Habilitada por el
Gobierno", las piezas de 2 reales, 1 real
y 1/2 real acuñadas en el
país en 1849. Las monedas de un
escudo y 1/2 escudo fueron reselladas en
Enero de 1857 y, sin precisar I; fecha, se
resellaron en el anverso las monedas
inglesas de "one shilling" y "six
pence".
Primeras
monedas de la República
En 1847 se
acuñó nuestra primera moneda
conmemorativa, en honor a la nueva
Constitución promulgada en Enero de
ese año. Esta moneda de 1 real
tiene por el anverso el rostro de una
joven india. Usando este mismo troquel se
fabricaron monedas de 1849 s 1850, siendo
esta la primera ocasión en que en
nuestra moneda aparece la denominación. República de
Costa Rica.
La joven
República comienza a producir sus
primeras monedas de oro, en donde se
destaca la figura de una india en pie,
apoyada en un pedestal, con la
inscripción "15 Setiembre 1821". La
moneda de plata se designa con el nombre
de peso fuerte. Contiene un árbol
de encina sobre un terreno figurado. Se
estipula que el nuevo escudo esté
rodeado de "trofeos de guerra", los que se
usaron efectivamente en las monedas de
plata, pero de los cuales se hizo caso
omiso en las de oro. Es curioso observar
que este error persistió
inadvertido en varias emisiones hasta el
año 1906, en que el Presidente
González Víquez lo
corrigió.
Centavos
cobre y plata
La
administración de don Jesús Jiménez implanta el sistema decimal
en los valores de la moneda e indica que
pondrá en circulación moneda
de cobre o níquel, fraccionada de
la manera que crea más conveniente.
Así es sustituido el
patrón escudo de oro y real de
plata por el sistema decimal.
Pesos de oro
La
administración de don Tomás
Guardia establece características
muy exactas de clase, ley, peso,
tolerancia y diámetro a las monedas
del país, por medio de decreto del
1 de Abril de 1871.
De las
monedas de cinco pesos de 1873 existen dos
tipos que, siendo iguales en el anverso,
difieren en el reverso. En la más
corriente el valor está expresado
en letras: "cinco pesos"; en el segundo
tipo, que es raro, el valor está
expresado en números: "5 pesos".
Fin de la
era del árbol de encina
En Marzo
de 1880 se sustituye el tipo de nuestra
moneda. La nueva moneda llevará
grabada en el anverso las armas de la
República y el año de su
acuñación, y en el reverso
indicará el valor de la moneda al
centro de dos ramas entrelazadas. Quedó
así suprimida la figura del
árbol de encina.
El medio
peso y la contramarca de 1889
Después
de 1876 la Casa de la Moneda
continuó acuñando
pequeñas cantidades de plata. Pero
en 1887 el Ministro de Hacienda hace notar
la urgencia de remediar la falta de moneda
fraccionaria, evitando la
circulación - a que se han visto
obligadas la Compañía del
Ferrocarril y otras empresas- de medallas
de níquel y de cobre por valor
nominal de cincuenta, veinticinco y diez
centavos. Así las cosas, en Octubre
de 1888 se contrata con la Casa "Heaton
& Cía.", de Birmingham,
Inglaterra, la acuñación de
monedas de cincuenta, veinticinco y diez
centavos. Al resultar el peso de la moneda
de cincuenta centavos menor al legal, por
un error en el pedido, el gobierno decide
reacuñarlas.
A
principios de 1889 se dispuso el resello
de monedas colombianas de 835
milésimos de fino.
Nuevo
fracaso de la Unión Centroamericana
A pesar
del fracaso de la Federación de
Repúblicas de Centro América
y de los posteriores esfuerzos,
democráticos y por la fuerza, de
unir a Centroamérica,
todavía hubo quienes en 1889
acuñaron monedas de una
"Unión Centroamericana". Los
valores de uno y dos centavos tuvieron
poca aceptación y por ende
circulación.
La era
del Colón
A finales
de 1896 el gobierno de don Rafael Iglesias
adoptó el oro como base del sistema
monetario, en sustitución de la
plata, y estableció el colón
como unidad monetaria. Se
acuñarían en oro los
múltiplos de colón y en
plata solamente las fracciones de
colón, que se llamarán
céntimos.
Este
patrón sería abruptamente
interrumpido por la Primera Guerra Mundial.
En
Setiembre de 1917 se modificó la
Ley de Moneda, autorizándose la
acuñación de monedas de
plata, bajando la ley de 500
milésimos de fino, y autorizando la
acuñación de piezas de cobre
o de níquel de diez y cinco
céntimos.
No
bastando las medidas decretadas en 1917,
hubo que resellar monedas de ciencuenta
centavos y convertirlas en un
colón, y lo mismo hacer con monedas
de veinticinco centavos,
convirtiéndolas en cincuenta
céntimos, en 1923.
Se dice
que son contadas las monedas de cincuenta
céntimos de 1917 que se salvaron
del resello de 1923.
A partir
de 1917, y con raras excepciones
aquí exhibidas, nuestro país
dejó de acuñar moneda de oro
y plata, adoptando bronce, cupro-níquel, acero inoxidable y
por último aluminio para
acuñar la moneda nacional.
La
última moneda de plata que
circuló fue la de venticinco
céntimos de 1924.
Nuestra
Casa de Moneda fue cerrada definitivamente
el 17 de Enero de 1949, siendo las
últimas monedas acuñadas las
de diez y cinco céntimos en cobre,
de fecha 1947.
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